jueves, 7 de abril de 2011

La Expedición Malaspina estudiará la radiactividad de Fukushima en el Pacífico












Los científicos de la expedición oceanográfica Malaspina 2010 estudiarán si los materiales radiactivos vertidos al mar tras el accidente nuclear de Fukushima han alcanzado el Pacífico central.

El buque Hespérides partirá este viernes desde Sidney y durante su navegación en el Pacífico tomará muestras de aire, agua y plancton en búsqueda de posibles huellas de los residuos radiactivos.

Los miembros de la expedición del CSIC, liderada por Carlos Duarte presentaron su proyecto el jueves en una rueda de prensa en la ciudad Australiana.

Los investigadores llegaron Sidney el pasado miércoles tras concluir la primera campaña oceanográfica española en el Índico. Su siguiente parada estará en Auckland (Nueva Zelanda) y posteriormente tomarán tierra en Honolulu (Hawai), Panamá y Cartagena de Indias (Colombia).

Está previsto que la expedición regrese a España a mediados de julio de 2011.

Herramientas para estudiar el océano

Durante su travesía desde Perth a Sidney, los científicos han estudiando el Índico sur, el estrecho de Bass y el mar de Tasmania. Los expertos han tomado muestras desde la superficie hasta 5.000 metros de profundidad en 11 puntos.

Además, han instalado una nueva tecnología llamada CPR, un sistema para monitorizar la abundancia y diversidad del plancton.

miércoles, 6 de abril de 2011

La central de Garoña 'recalienta' el agua del Ebro

El agua del río Ebro, el más caudaloso del país, está 'recalentada' en muchos kilómetros de su cauce, del entorno de la central nuclear de Garoña (Burgos). Así lo asegura un informe técnico encargado por Greenpeace, que acusa a los responsables de esta instalación de falsear los datos y exige su cierre inmediato. Según su denuncia, el agua se calienta 10ºC más del máximo autorizado por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

Los datos sobre la temperatura fueron recogidos por la empresa independiente ANBIOTEK el pasado 9 de febrero. Las muestras se hicieron en 10 enclaves diferentes a lo largo de 19 kilómetros, desde unos 10 kilómetros antes de la central hasta otros seis kilómetros cauce abajo.

La central nuclear de Garoña, situada junto al Ebro, se refrigera mediante la captación de 24 metros cúbicos agua del río por segundo, que luego vuelven al cauce. Cuando se construyó, su compromiso con la CHE fue que no podría superar en 3ºC la temperatura del agua retornada.

Y según los datos que mensualmente envía a este organismo, es así, pero, según Greenpeace, están falseados. "Desde la Confederación señalan que los controles los hacen los responsables de la central, pero Greenpeace contrató a una empresa que ha demostrado que sus datos no son ciertos. Por ello, lo vamos a denunciar judicialmente y por ello exigimos su cierre", señala Carlos Bravo, responsables de la campaña Nuclear de la organización.

De hecho, el informe enviado por la empresa Nuclenor (propiedad de Iberdrola y Endesa) indic que el valor medio mensual en Quintana, que está aguas arriba de la central, es incluso más caliente (7,3ª) que en el embalse de Sobrón (6,9º).

Pero los datos de ANBIOTEK reflejan que incluso dos kilómetros antes de llegar a Garoña el agua ya ha pasado de 6,6ºC a 13ºC, que en la zona del vertido se llegan a los 24ºC y que a los cuatro kilómetros cauce abajo la temperatura es superior a los 21ºC. Este calentamiento del agua, según Bravo, afecta gravemente al ecosistema, que está totalmente alterado.

Para la organización se trata una contaminación térmica muy grave por lo que ha pedido a la ministra de Medio Ambiente, Rosa Aguilar, "que revoque de forma inmediata la autorización de vertido de aguas de refrigeración de la central nuclear de Garoña".

Las nuevas amenazas de Fukushima

Poco dura la alegría en la central nuclear de Fukushima. Si esta madrugada la compañía dueña de la planta japonesa, Tepco, anunciaba que había logrado detener la fuga de agua radiactiva procedente del reactor número 2, horas después el mundo amanecía con un informe de técnicos estadounidenses en colaboración con Tepco, en el que se advierte de que las amenazas a las que se enfrenta ahora la central no son pocas.

La evaluación confidencial realizada por la Comisión Reguladora Nuclear, y a la que ha tenido acceso el diario 'The New York Times', asegura que las medidas tomadas durante las pasadas semanas para controlar la crisis nuclear van a comenzar a tener serios efectos en la planta.

Entre las nuevas amenazas que se citaron en la evaluación fechada el 26 de marzo se hace hincapié en la fragilidad de las estructuras de contención de los reactores, ya que al llenarse de agua radiactiva son más vulnerables a romperse en el caso de una réplica similar a la que ha habido desde el terremoto del pasado 11 de marzo.

El documento también cita la posibilidad de que se produzcan explosiones dentro de los reactores debido a la liberación de hidrógeno y el oxígeno del agua de mar bombeada a los reactores y ofrece detalles de como la acumulación de agua de mar impide el flujo del agua dulce destinada a enfriar los núcleos.

En los últimos días, los trabajadores que permanecen en Fukushima se han enfrentado ya a las consecuencias de las medidas tomadas para enfriar las barras de combustible, como han sido las quemaduras provocadas por la fuga de agua radiactiva y los altos niveles de radiación a los que han estado expuestos.

El documento además ofrece una evaluación técnica más detallada que los funcionarios japoneses han proporcionado sobre el problema de que más barras de combustible se fundan, aunque coinciden bastante con los datos de los expertos estadounidenses.

Entre otros problemas, el informe se pregunta si será posible mantener por un tiempo indefinido sin lograr refrigerar las barras de combustible nuclear. Los expertos coinciden en que hay que seguir intentando enfriarlos los meses que hagan falta hasta que la situación de la planta se estabilice, aunque otros apuntan que los riesgos del bombeo constante de agua plantea dificultades que ni los técnicos saben aún valorar.

La evaluación también sugiere que los fragmentos o partículas de combustible de las piscinas han aumentado y han afectado gravemente a los trabajadores. El escape de radiactividad, que pudiera haber ocurrido durante una de las explosiones de hidrógeno, puede provocar aún más fugas radiactivas.

"Esto pinta un panorama muy diferente, y sugiere que las cosas están mucho peor de lo que imaginamos. Todavía podría haber daños más graves si algunas de estas previsiones no funcionan", asegura David A. Lochbaum, un ingeniero nuclear experto en el tipo de reactores que hay en Fukushima.

Los pasos recomendados por la Comisión Nuclear incluyen la inyección de nitrogeno en las estructuras de contención para purgar el oxígeno y el hidrógeno acumulados, y aconsejan que se continúe vertiendo boro al agua del refrigerador para evitar que se produzca una reacción nuclear.

Por otro lado, la evaluación proporciona nuevos detalles gráficos sobre las condiciones de los corazones dañados en los reactores 1, 2 y 3. Debido a la fundición de las barras de combustible y al agua de mar vertida, las vías de circulación parecen estar bloqueadas, especialmente en el reactor 1.

"Incluso el mejor malabarista del mundo puede tener demasiadas pelotas en el aire," dijo Lochbaum acerca de los múltiples problemas que tiene aún la planta. "Ellos tienen un montón de cosas críticas en el aire, y un paso en falso podría hacer la situación mucho, mucho peor", sentenció.

sábado, 2 de abril de 2011

El origen del Cosmos

El Universo se compone, según los expertos, de tres cuartas partes de una energía oscura que supone una repulsión que explica que la expansión del Universo se acelere; casi toda la cuarta parte restante es una materia oscura que sin embargo, notamos por su efecto gravitatorio. Y un porcentaje muy pequeño es realmente todo lo que conocemos en forma de galaxias y, en ellas, estrellas y nebulosas. En un Maratón Científico del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología en Madrid, el origen del cosmos, su composición y su evolución se convierten en un nuevo experimento de comunicación científica.
Soy parte interesada y culpable de esta idea, pero solo parte. En primer lugar, la propuesta viene del MUNCYT, de su sede de Madrid en la antigua estación de Delicias, donde aparte de algunas interesantísimas colecciones de historia de la ciencia de nuestro país, se encuentran exposiciones temporales y se hacen talleres y otras actividades de esta cultura científica. Además realizan cada mes jornadas específicas sobre diferentes temas, los llamados maratones, en los que científicos españoles se acercan a un público general para explicar qué investigan y por qué.
En concreto, en este, tengo el placer de moderar a tres científicos de renombre en el estudio del Universo: Jesús Gallego, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, que estudia el nacimiento y la evolución de las galaxias; María Luisa Sarsa, del Laboratorio de Física Nuclear y Altas Energías de la Universidad de Zaragoza, donde investigan el microuniverso de las partículas y cómo esto permite entender qué es y cómo opera la materia oscura; y José María Diego, del Instituto de Física de Cantabria, donde un equipo investigador trabaja con los datos del satélite Planck para conocer cómo es la primera luz del Universo y cómo las teorías y modelos deben explicar esa primera luz. Los tres dan una versión diferente de esa búsqueda científica sobre los orígenes del cosmos, de un problema que no es sencillo, pero que nos apasiona.
Como introductor del tema, he preparado unas imágenes a partir de lo que los medios de comunicación recogen estos días sobre el tema. Puede resultar curioso encontrar que casi cada día uno se encuentra, en medios en español, noticias que hablan de estos descubrimientos: a veces porque desde el LHC (el anillo de colisión de partículas de Ginebra) se están encontrando datos que permiten distinguir entre diferentes modelos que intentan explicar el origen del Universo, o los telescopios del Observatorio Europeo Austral que obtienen información sobre cúmulos de galaxias muy muy lejanos, que fueron naciendo en el Universo hace más de 12.000 millones de años. Igualmente, el pasado mes de enero se presentaban en París los resultados preliminares del satélite de la Agencia Espacial Europea Kepler, que analiza la radiación cósmica de fondo.
Aparte de estas y otras noticias, la actualidad también trae a menudo debates que en torno a la cosmología se generan: es este un campo que permite a menudo la discusión filosófica o incluso teológica o metafísica. Recordemos el revuelo que causó el libro de divulgación de Stephen Hawking "El gran diseño" al afirmar que la ciencia puede prescindir de Dios como origen o diseñador del Universo.
Esos y otros temas se abordan en este maratón, que además de congregar a unas 100 personas, ha tenido una retransmisión en directo por Internet (que quedará luego como material que también se puede recuperar en ese en lace), y un debate paralelo a través de Twitter con el identificador #origencosmos. Son nuevos medios sociales que pueden permitir que la ciencia llegue a más gente, pero también permitir que los propios científicos se encuentren con públicos interesados en estos campos de investigación.

Tepco ofrece de nuevo datos erróneos sobre la central

La empresa Tepco, operadora de la central nuclear de Fukushima, ha ofrecido datos erróneos sobre la radiactividad en la zona por segunda vez en una semana, entre las críticas de la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón.
El organismo nipón para la seguridad nuclear afirmó que los datos sobre la contaminación del agua subterránea de Fukushima, que según TEPCO mostró niveles de yodo radiactivo 10.000 veces sobre el límite legal, no son fiables.
La Agencia explicó que los análisis del agua cerca del reactor 1 de la central deberán ser revisados a la baja, ya que se han detectado errores en los programas de mediciones de Tepco para materiales como telurio, molibdeno o circonio.
Hidehiko Nishiyama, portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear, calificó de "extremadamente lamentable" que la operadora haya ofrecido por segunda vez datos incorrectos de radiación en la planta en apenas una semana.
El domingo pasado, la eléctrica dijo que había detectado una concentración de radiactividad 10 millones de veces superior a lo normal en el agua que anegaba una zona del edificio de turbinas del reactor 2, pero después precisó que el dato era excesivo y debía ser analizado de nuevo.
"Tepco afronta una grave situación y no está cumpliendo las expectativas de quienes están muy preocupados por la compañía. Sus datos deberían ser fiables", dijo Nishiyama, citado por la agencia local Kyodo.
La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón también criticó las condiciones en las que los operarios trabajan para controlar los reactores de Fukushima, al asegurar que no disponen de los dosímetros necesarios.
Algunos empleados comparten dosímetros -que miden las dosis de radiación absorbidas- mientras realizan una misma labor, algo que "no es deseable desde el punto de vista de la seguridad", según Nishiyama.
Fuentes de TEPCO citadas por Kyodo señalaron que el tsunami estropeó casi todos los 5.000 dosímetros de los que disponía la central y sólo 320 están en funcionamiento, aunque para ayer la empresa ya había conseguido otro centenar.
Los esfuerzos de las trabajadores se centran hoy en vaciar tanques a fin de almacenar el agua contaminada con la radiación, que ha inundado varias zonas de las unidades 1, 2, 3 y 4 y dificulta las labores para enfriar los reactores.
Además, está previsto que Tepco comience hoy a rociar con resina algunas zonas de la planta para evitar que el polvo radiactivo se extienda con el viento y la lluvia.
Está previsto que en dos semanas se viertan sobre la planta nuclear de Fukushima un total de 60.000 litros de resina.

El 'tirano de Zhucheng', un pariente del Tiranosaurio Rex hallado en China

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha difundido este viernes nuevas imágenes de los volcanes Ceraunius Tholus y Uranius Tholus de Marte capturadas por la sonda 'Mars Express'. Sus cumbres, inactivas desde hace tiempo, han sufrido el impacto de múltiples meteoritos que han ido depositando escombros en sus laderas.
Al igual que su 'primo', el mítico Tiranosaurio rex, era un depredador temible con potentes mandíbulas, enormes patas traseras y unos brazos proporcionalmente diminutos. Medía cuatro metros de altura, 11 metros de la cabeza a la cola y pesaba seis toneladas. Así era el 'Zhuchengtyrannus magnus', una nueva especie de dinosaurio carnívoro cuyos restos fosilizados se han descubierto en China.
"No cabe duda de que el 'Zhuchengtyrannus' era un enorme tiranosáurido", ha explicado el doctor David Hone, del University College de Dublín (Irlanda), que ha dirigido la investigación, en declaraciones a la BBC. "Los huesos que hemos encontrado son sólo un poco más pequeños que sus equivalente en los ejemplares más grandes que conocemos del Tiranosaurio Rex".
El nombre con el que se ha bautizado a esta impresionante criatura significa 'tirano de Zhucheng', en referencia a la ciudad donde se halló, en la provincia de Shandong (este de China). El descubrimiento se acaba de publicar en el último número de la revista 'Cretaceous Research'.
Los tiranosáuridos eran una familia de terópodos gigantes que existieron en los territorios de Norteamérica y Asia oriental durante el Cretácico superior, hace entre 99 y 65 millones de años.
Este grupo de dinosaurios, que muchos expertos consideran los ancestros de las aves actuales, eran carnívoros gigantescos con poderosísimas mandíbulas y brazos pequeños.
Sin embargo, el fósil del 'Zhuchengtyrannus' se diferencia de otros tiranosáuridos, ya que su cráneo tiene algunas características que nunca se habían visto hasta ahora, como un hueso de mandíbula con una fila de ocho dientes que ha sorprendido a los autores del hallazgo.
Entre los científicos que han participado en la investigación se encuentra el profesor Xu Xing, del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Pekín, un auténtico 'Indiana Jones' de su disciplina que ha descubierto y bautizado más de 30 nuevas especies de dinosaurios.

Dos volcanes vecinos en Marte

Los volcanes están en el hemisferio norte del Planeta Rojo, en una región conocida como Tharsis. Según explica la ESA, la palabra latina 'tholus' hace referencia a la silueta cónica de los volcanes. La base de Ceraunius Tholus tiene 130 km de diámetro y su cima se eleva a 5,5 km sobre las llanuras adyacentes. En su cumbre se encuentra la gran caldera volcánica, de 25 km de diámetro. Con una morfología similar y situado 60 km al norte, Uranius Tholus es un volcán de menor tamaño, de 62 km de diámetro y 4,5 km de altura.
Los científicos de la ESA generaron dichas imágenes a partir de los datos recogidos por la sonda en tres órbitas distintas alrededor del planeta rojo entre noviembre de 2004 y junio de 2006, señaló la agencia europea.
La ladera de Ceraunius Tholus no es demasiado escarpada, con unos 8° de inclinación, y aparece surcada de valles. Algunos de éstos son especialmente profundos, lo que sugiere que las erupciones volcánicas depositaron sobre la ladera materiales blandos y fáciles de erosionar, como cenizas.
Junto a los volcanes se pueden observar valles formados por las erupciones. El más largo y profundo tiene unos 3,5 km de ancho y 300 m de profundidad, y termina en un gran cráter de impacto de forma alargada, situado entre los dos volcanes, en el que se puede apreciar un cúmulo de sedimentos con forma de abanico.
La comunidad científica aún no se ha puesto de acuerdo sobre el origen de este abanico de sedimentos aunque la hipótesis más plausible sugiere que se formó cuando el material depositado en un tubo de lava fue arrastrado por el deshielo de la cumbre del volcán.